lunes, 26 de noviembre de 2012

La carta de una niña de 9 años al conductor ebrio que la puso en silla de ruedas

Xitclalli Chilli Vasquez tuvo la oportunidad, la semana pasada, de mirar a los ojos al joven que la puso en una silla de ruedas hace algo más de un año. De mirarle y recordarle aquel día del verano pasado cuando su coche chocó contra el de aquél chaval de 21 años, Jeremy Solis, que iba conduciendo borracho, dejándola paralizada del pecho para abajo.
Allí, frente a un jurado popular de Fort Worth (Texas), la niña decidió leerle una carta que le había redactado, un documento manuscrito de cuatro páginas titulado "De una de tus víctimas" (sic).
En él, Chilli explicaba que iba al centro comercial con su hermana. "Para cortarme el pelo y que me hicieran la manicura". No podía recordar más de aquél triste día. "No recuerdo ni siquiera el primer par de días. No podía hablar por lo que tenía que usar mis pulgares para decir o no. Mientras estuve ingresada tuve momentos muy malos. Me hacen radiografías a diario. Me alimentan por una sonda. Tenía tubos que me salían de la boca y la nariz". El cambio de tiempos verbales, como otras incorrecciones ortográficas se ha respetado para reflejar con toda la exactitud que permite una traducción el estilo de la carta.

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 Xitclalli 'Chilli' Vasquez en su silla de ruedas y junto a su carta

"Había momentos en los que lloraba y lloraba...en terapia me enseñaron a levantarme y vestirme. Pero aún ahora es muy duro. Mi madre suele hacerlo por mí pero tengo que intentarlo por mi cuenta. Hay días en los que los que lloro porque no puedo hacer lo que antes sí podía. En fin, podría seguir pero se me cansa la mano. Me gustaría que me conocieras, a mí y a mi familia...hay días que son malos porque me cuesta valerme por mí misma. Mira lo que te he dicho y las palabras que te he dicho y dime qué aspecto tengo y cómo me siento. ¿Cómo te sientes tú todos los días? ¿Te acuerdas de ese 9 de julio?".
Cuando terminó la lectura, el jurado estaba llorando. Solis también. Y el juez. Y todo el mundo en la sala, según testigos. Chilli cumplió ocho años en la unidad de cuidados intensivos, tres días después de la colisión con Solis. Ahora es una niña que estudia cuarto curso y sigue siendo más que apta con las matemáticas pero ha tenido que prescindir de muchas de las cosas que hacen los chicos de su edad. Correr, hacer deporte, jugar... Asegura que quiere ser médico cuando sea mayor.

"Espero que Jeremy conteste a mi carta", le dijo a los medios después del juicio. "Me haría muy feliz oírle decir que lo siente". Solis, por su parte, ha estado detenido este último año y condenado a diez de cárcel. En cinco, podrá aspirar a la libertad condicional. "No fue un juicio", aclaró la abogado de Chilli, Allenna Bangs. "Fue una declaración y él se declaró culpable". Efectivamente, Solis admitió su conducción ebria y que su nivel de alcohol en sangre era de 0,23, tres veces el máximo legal.
Mientras, la familia de Vasquez califica la actitud de la pequeña de "milagrosa". "Es muy difícil ver que tu hija tiene una minusvalía. Pero da igual lo mal que esté, sentimos que tener a Chilli es una bendición y hemos tenido la fortuna de que siga con vida", le dijo su madre, Arabella, a los medios. "Es una superviviente. Mucha otra gente muere por accidentes con conductores ebrios pero Chilli sobrevivió y todos tenemos la esperanza de que algún día vuelva a andar".

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